La mayoría de las lesiones laborales no aparecen de un día para otro. Se van gestando en silencio, en horas sentados sin movernos, en gestos repetidos sin conciencia, en cuerpos que aprenden a aguantar hasta que ya no pueden. Dolor de espalda, rigidez en el cuello, hombros tensos, manos cansadas. Para muchas personas, el trabajo no solo consume tiempo: consume movimiento. Y en ese contexto, Pilates no es una moda ni un complemento opcional, es una herramienta de prevención r