Hay algo que ocurre con más frecuencia de la que nos gustaría admitir. El alumno inicia una flexión… y aparece la tensión en el cuello: se marca, se adelanta, se sobrecarga. Mientras tanto, el abdomen, que debería liderar, queda en segundo plano. No siempre es falta de fuerza. Muchas veces es falta de organización. En Pilates suelo, una de las compensaciones más habituales es la mala alineación cervical. Cuando la cabeza no está bien colocada, el cuello intenta “ayudar” y ter