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Por qué el Mat sigue siendo la base de todo instructor de Pilates

  • Foto del escritor: MindBody Pilates Studio
    MindBody Pilates Studio
  • 23 ene
  • 3 Min. de lectura

Cuando el instructor deja de ser alumno, algo se rompe

Hay una pregunta que seguro te haz hecho en algún punto del camino.

No al inicio, cuando todo es nuevo, sino después… cuando ya llevas tiempo enseñando.


¿Mat o aparatos?


Y sin decirlo del todo, el Mat empieza a quedar en un lugar extraño.

Como si fuera “lo básico”. “Lo del principio”. “Eso que ya dominaste”.


Pero pasa algo con el tiempo. Con la práctica. Con el cuerpo. Empiezas a entenderlo distinto.


El Mat no es el inicio del método. Es su centro.


Cuando no hay nada que te sostenga


En el Mat no hay resortes que te ayuden. No hay estructura que haga parte del trabajo por ti.


Solo estás tú. Tu respiración. Y tu capacidad de organizarte desde dentro.


Ahí, lo que parecía simple deja de serlo.


Un roll up muestra dónde compensas sin darte cuenta.

Un hundred revela si el centro realmente sostiene.

Un ejercicio sin desplazamiento se vuelve intenso, no por fuerza, sino por control.


El Mat no suaviza la experiencia. Pero tampoco miente. Y por eso enseña tanto.


El Mat te entrena la mirada


Como instructor, el Mat afina algo que ningún aparato puede darte por sí solo:la capacidad de observar de verdad.


Ahí aprendes a ver cuándo un alumno se organiza desde la fuerza y no desde el centro, cuándo el movimiento se ve “bonito”, pero no está sostenido, cuándo necesita menos exigencia… y más claridad.


El Mat no te permite esconder errores detrás de una coreografía. Te pide presencia.Te pide criterio. Y, sobre todo, paciencia.


Pilates nunca fue una lista de ejercicios


Pilates no nació para ser memorizado. Nació para ser habitado.


Joseph Pilates no creó los aparatos para hacer el método más fácil. Los creó para educar el cuerpo… hasta que pudiera sostenerse solo.


Por eso el Mat siempre estuvo ahí. No como alternativa. Sino como prueba.


Prueba de control. De conciencia. De una comprensión real del movimiento.


Por qué el Mat forma mejores instructores


Un instructor que vuelve al Mat una y otra vez:

  • corrige desde el entendimiento, no desde la forma,

  • enseña menos, pero mejor,

  • adapta sin improvisar,

  • entiende que no todos los cuerpos necesitan lo mismo.


Porque cuando comprendes el movimiento sin ayuda externa, comprendes de verdad lo que está pasando.


Los aparatos refinan. El Mat revela.


Aprender Pilates es un camino largo y eso es lo mejor


Dominar Pilates no es rápido. Y no debería serlo.


Un buen instructor necesita años para sentir el método en su propio cuerpo. Y muchos más para aprender a transmitirlo con claridad y humanidad.


El Mat acompaña todo ese proceso. No se supera. Se habita.


Cada vez que vuelves a él, algo se ordena distinto.Algo se afina. Algo se entiende mejor.


El Mat no es “menos”. Es más profundo.


Pilates nunca se vuelve más fácil. Nos volvemos más conscientes practicándolo.


Por eso, cuando un instructor enseña desde el Mat, no está enseñando menos.


Está enseñando mejor. Está enseñando a sentir antes que a ejecutar.A controlar antes que a avanzar. A respetar el cuerpo antes que a exigirle.


Formarte desde la base cambia toda tu enseñanza


Si al leer sentiste que el Mat todavía tiene algo que enseñarte, no lo ignores.A veces, volver a la base es la forma más honesta de seguir creciendo como instructor.


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